Media España según Instagram ha estado en playas paradisíacas y la otra mitad también. Así que, por esa regla de tres estáis todas lejos de la presunción de inocencia en cuanto a tener el ‘pelo sano’ de antes del verano, de los mojitos, las horas de sol y de los selfies.

Seguro que si hacemos una encuesta entre la gente que ha vuelto de vacaciones las dos preocupaciones principales serían: quitarse el kilo de más y volver a lucir pelazo. Bueno, quizá exageremos un poco, pero somos peluqueros, ¿qué esperabais? Aunque afortunadamente no todo está perdido. Pondremos el foco en los remedios para volver poco a poco a lucir un healthy look (look sano para los de la LOGSE).

Antes de irte de vacaciones advertimos sobre cómo protegerte del sol, del salitre, del cloro, de las cremas solares y de las horas a evitar durante el baño de luz. Ahora necesitamos ver tu cabello en primer lugar y ponernos manos a la obra. Un repaso al corte nunca está de más, especialmente para las puntas castigadas, si tienes color en tu cabello compensaremos el aclarado de tono y sobre todo hidratar y mimar el cuero cabelludo. Ya hemos visto a más de una volver con tonos verdosos en su melena rubia… No es broma.


Usar mascarillas para devolver vitalidad es esencial, nuestros rituales devolverán en esencia vida a tu pelo. Sus necesidades estarán cubiertas entre los muchos que tenemos: Reflection para los coloreados o teñidos. Moroccanoil para reparar texturas y elasticidad. Caviar, ideal para una hidratación profunda que devuelva la belleza original o el Nutritive un ritual a medida, de raíces a puntas aportando suavidad y brillo, para cabellos secos y rebeldes…

El cabello necesita además peines y cepillos naturales para respetar la fibra capilar y evitar la electricidad estática tan desagradable. Evitaremos en casa la espuma y laca y todo gel que contenga alcohol, no queremos seguir resecando el pelo, ¿verdad? 

 

Pásate por una puesta a punto en DUO y te indicaremos productos y trucos sencillos para mantener a raya al malvado pelo encrespado. Al enemigo, ni agua. Ah y, ya de paso preparamos el cabello de cara al otoño.

 

 ¿A qué estás esperando?

 ¡Feliz regreso al pelazo!