Las barbas nos definen y de la misma manera nos dan un toque. Sí, ese toque que antes nos faltaba para destacar o lucir atributos qué, rasurados pasaban desapercibidos. La barba ha dejado de ser un mero complemento estético para reflejar de alguna manera qué tipo de hombre llevamos dentro.

 

 

Es tal la importancia que han cobrado las barbas y todo lo que tocan, que hasta tienen día internacional. Sí señor, se celebró ayer 2 de septiembre. Y en muchos barbershop, se frotaron las manos viendo que ‘el negocio’ subía.  Fijaos sino en la cantidad de hombres rapados que dejan crecer sus barbas y así, gracias a ellas acuden a la peluquería, es un motivo de coquetería y un paradigma de reflejar nuestra personalidad.

 Las barbas y los bigotes nos definen, pero cuidado. Lo hacen en todos los sentidos y es que a nadie le gusta ver falta de higiene en la cara del hombre. Por muy extraño que suene, los hombres con barba las cuidan bastante. Con jabones y aceites. Incluso con cepillos naturales para peinárselas, especialmente cuando empiezan a crecer más de la cuenta.


 

Las aparentemente descuidadas también lucen perfectas, nada es casual, creednos… Los chicos que parecen recién salidos de la cama son los que más visitan nuestra barbería, por ejemplo. Para ello es indispensable seguir ciertas pautas y rutinas que incluyan champú, acondicionador y un aceite nutritivo.

 

El styling es así y ya conocéis el famoso dicho de para estar guapo hay que sufrir… Verdad, verdadera. Os dejamos tal vez con la barba de moda, la barba del momento, ni larga ni de dos días, un tamaño intermedio y no muy poblada.

Y quién mejor que Jon Nieve, perdón Kit Harington, el actor de Juego de Tronos representa mejor que nadie el concepto de la barba del otoño/invierno de 2017.

¡Cuidad del muro y de vuestras barbas!

 

Feliz inicio de septiembre